domingo, 5 de agosto de 2012

Nº 71 (Agosto de 2012)

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A continuación reproducimos el artículo editorial.

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Un renovado llamado a la movilización

Equipo de Dirección

Se dice, y con razón, que los cristianos debemos aprender a leer “los signos de los tiempos”. Pues bien, parece indudable que una de las principales características de nuestra época, y no precisamente positiva, es la fuerte tendencia al divorcio entre la técnica y la ética. Hoy muchos parecen pensar que (al menos en algunas materias) todo lo técnicamente factible es también éticamente lícito. Las señales que apuntan en esa dirección son casi innumerables. Aquí consideraremos sólo un ejemplo.

El Centro de Bioética, Persona y Familia (de la Argentina) ha publicado un documento estremecedor: un análisis de los contratos de alquiler de vientre en India. Helo aquí: http://centrodebioetica.org/2012/07/las-abusivas-clausulas-de-los-contratos-de-alquiler-de-vientre-en-india/

En un sobrio lenguaje jurídico, los comentaristas denuncian la aberrante explotación del ser humano realizada a través de este tipo de contratos. La lectura de este texto nos reafirma en nuestra convicción de que el negocio de la reproducción humana artificial tiende en última instancia a convertir al ser humano en un producto industrial más, comprable y vendible por catálogo. Además, esta lectura nos ayuda a percibir algunas posibles consecuencias muy negativas de los proyectos, probablemente bienintencionados, de “adopción prenatal”.

El Parlamento uruguayo está considerando actualmente un proyecto de Ley de Reproducción Humana Asistida que legalizaría muchas prácticas gravemente inmorales. Y, aunque no se prevé que legalice también el alquiler de vientres, la aceptación de dichas prácticas colocaría a nuestro orden jurídico sobre una pendiente resbaladiza. Habiendo abandonado los principios del sentido común y la moral natural, sería muy fácil seguir deslizándonos hacia abajo, hacia aberraciones cada vez peores. Y, como dice un sabio refrán: “Cuando veas las barbas de tu vecino arder, pon las tuyas a remojar”.

El Papa Benedicto XVI ha llamado a todos los católicos del mundo a movilizarse en defensa de los valores morales no negociables en la vida política. Hermanos, por el amor de Dios, reaccionemos, defendiendo vigorosamente, por todos los medios lícitos, la vida humana, el matrimonio, la familia, la libertad de educación, la libertad religiosa, etc., antes de que quedemos sumergidos en una pesadilla colectiva al estilo de la novela Un mundo feliz de Aldous Huxley.