lunes, 1 de julio de 2013

N° 85 (1° de julio de 2013)

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A continuación, reproducimos el artículo editorial.

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Sigamos trabajando por el derecho humano a la vida

Equipo de Dirección

1. ¡Adelante!, unidos y con fe

El pasado domingo 23 de junio, habiendo obtenido la adhesión de casi un 9% del electorado, fracasó la iniciativa que apuntaba a convocar un referéndum contra la “Ley de Interrupción Voluntaria del Embarazo”, que legalizó el aborto en el Uruguay. Frente a esta situación, reiteramos parte de lo dicho en el artículo editorial del número anterior de esta revista. Según la doctrina católica, la soberanía popular no es absoluta. Ni el Parlamento ni el pueblo tienen derecho a legalizar el aborto, porque los derechos humanos son un don inalienable del Creador y la ley civil no puede darlos ni quitarlos, sino simplemente reconocerlos. Por eso los católicos no podemos aceptar de ninguna manera la tesis de que la decisión que la ciudadanía tomó el 23 de junio representó el punto final de la discusión política sobre este tema. Pese a la votación adversa, la obligación moral de procurar la derogación de la “Ley de Interrupción Voluntaria del Embarazo” sigue vigente, exactamente igual que antes de esa votación. Para los católicos y para el movimiento pro-vida, la lucha (por medios pacíficos y legítimos) continuará, en cualquier hipótesis, hasta que se logre la derogación total de esa ley inicua.

En esta nueva etapa de esa lucha conviene que, superando las discrepancias estratégicas que nos desunieron en el pasado reciente, volvamos a unirnos en un esfuerzo común. Desde “Fe y Razón” manifestamos una vez más nuestro apoyo a la recolección de firmas impulsada por el Plenario de Organizaciones Pro Vida del Uruguay. Esta iniciativa apunta a solicitar (de cara a las próximas elecciones nacionales) a todos los candidatos, sectores y partidos políticos la derogación parlamentaria de la ley. Además invitamos a todos nuestros lectores católicos uruguayos a sumarse a esta recolección de firmas.

En ese sentido, nos complace citar los párrafos finales del comunicado que el Plenario citado emitió después del 23 de junio:

“4. Por tanto, superado el tiempo en que coexistieron dos estrategias tendientes a lograr el mismo fin, que es y no puede ser otro más que el de la derogación de una ley injusta e ilegítima que pretende declarar como legal algo que  atenta contra las bases mismas de una sociedad democrática y humanista, el Plenario de Organizaciones Pro Vida hace un llamado a la sociedad entera, para trabajar todos juntos, codo a codo, organizaciones sociales, trabajadores, empresarios, sectores políticos, religiosos y gobernantes, por la derogación parlamentaria de la ley de aborto.

5. A tales efectos, exhorta a firmar por la derogación parlamentaria de la ley de aborto, para pedirle compromiso a los sectores políticos de incluir en sus programas de gobierno la derogación de tan nefasta ley.  

6. Habiendo visto y valorado el compromiso y sensibilidad con el que muchos uruguayos se han sumado a la defensa de la vida en los últimos meses, convoca a redoblar esfuerzos para, entre todos, construir una sociedad más justa y equitativa, donde se respete el valor de toda vida humana por igual.”

Concluiremos esta parte del editorial compartiendo con ustedes una reflexión del Beato John Henry Newman (gran teólogo del siglo XIX) sobre los cristianos y la política:

“Los cristianos se apartan de su deber… no cuando actúan como miembros de una comunidad, sino cuando lo hacen por fines temporales o de manera ilegal; no cuando adoptan la actitud de un partido, sino cuando se disgregan en muchos. Si los creyentes de la Iglesia primitiva no interfirieron en los actos del gobierno civil, fue simplemente porque no disponían de derechos civiles que les permitiesen legalmente hacerlo. Pero donde tienen derechos la situación es distinta, y la existencia de un espíritu mundano debe descubrirse no en que se usen estos derechos, sino en que se usen para fines distintos de los fines para los que fueron concedidos. Sin duda pueden existir justamente diferencias de opinión al juzgar el modo de ejercerlos en un caso particular, pero el principio mismo, el deber de usar sus derechos civiles en servicio de la religión, es evidente. Y puesto que hay una idea popular falsa, según la cual a los cristianos, en cuanto tales, y especialmente al clero, no les conciernen los asuntos temporales, es conveniente aprovechar cualquier oportunidad para desmentir formalmente esa posición, y para reclamar su demostración. En realidad, la Iglesia fue instituida con el propósito expreso de intervenir o (como diría un hombre irreligioso) entrometerse en el mundo. Es un deber evidente de sus miembros no sólo asociarse internamente, sino también desarrollar esa unión interna en una guerra externa contra el espíritu del mal, ya sea en las cortes de los reyes o entre la multitud mezclada. Y, si no pueden hacer otra cosa, al menos pueden padecer por la verdad, y recordárselo a los hombres, infligiéndoles la tarea de perseguirlos.” (John Henry Newman, Los arrianos del siglo IV).

2. Ciclo de Conferencias con motivo del Año de la Fe

En la segunda quincena de junio, con dos nuevos eventos, continuó el Ciclo de Conferencias con motivo del Año de la Fe organizado por el Centro Cultural Católico “Fe y Razón” (CCCFR) con apoyo de la Facultad de Teología del Uruguay “Monseñor Mariano Soler”. El jueves 20 de junio Mons. Dr. Jaime Fuentes, Obispo de Minas, disertó sobre el tema: Cómo reformar la Iglesia. La enseñanza de Santa Catalina de Siena; mientras que el jueves 27 de junio el Ing. Daniel Iglesias Grèzes, Secretario del CCCFR, presentó una ponencia sobre el tema: El Concilio Vaticano II y el diálogo ecuménico. ¿Renovación o ruptura? En ambos casos hubo una buena concurrencia de público. En el presente número de “Fe y Razón” publicamos los textos íntegros de ambas conferencias.

Este Ciclo de Conferencias continuará el jueves 4 de julio de 19:00 a 21:00 horas con una disertación del Lic. Néstor Martínez, Presidente del CCCFR, sobre el tema: “El “subsistit in” y la eclesiología católica”.

Por favor tengan en cuenta que ha habido un cambio de lugar: esta nueva conferencia (como las subsiguientes) tendrá lugar en un aula del segundo piso de la Facultad de Teología del Uruguay, en San Fructuoso 1019 esquina San Juan, Montevideo (tel. 2200 0289).

También les comunicamos que los jueves 11 y 18 de julio no habrá conferencias y que el Ciclo  concluirá con las conferencias de los jueves 25 de julio y 1° de agosto, a cargo de Mons. Miguel A. Barriola y el Pbro. Eliomar Carrara, respectivamente. Más adelante anunciaremos los detalles de las dos últimas conferencias.

Una vez más invitamos a nuestros lectores residentes en Montevideo o alrededores a participar de estas conferencias. Les recordamos que la entrada a nuestras conferencias es libre y gratuita y que se agradecería una contribución voluntaria al CCCFR.

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